SENASA EN CRISIS, LA SALUD DE LOS POBRES NO SE NEGOCIA


 


 
La salud pública vuelve a colocarse en el centro del debate nacional, y no por avances, sino por el deterioro evidente del Seguro Nacional de Salud (SENASA), una institución creada para proteger a los más pobres y que hoy muestra señales alarmantes de abandono, improvisación y falta de compromiso real con su misión social.

SENASA no es un favor del Estado, es una conquista del pueblo dominicano. Durante los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), millones de ciudadanos y ciudadanas de escasos recursos fueron incorporados al régimen subsidiado, garantizando acceso a consultas, medicamentos y atención médica digna. Fue una política pública pensada para reducir desigualdades y colocar a la clase pobre en el centro de la acción gubernamental.

Hoy la realidad es otra. Quejas constantes de afiliados, retrasos en pagos a clínicas y médicos, reducción de servicios y una atención cada vez más precaria evidencian que SENASA atraviesa una crisis profunda. Y cuando SENASA colapsa, no sufre la clase media ni los sectores privilegiados; sufre el pobre, el envejeciente, la madre soltera, el trabajador informal, el que no tiene alternativa.


Resulta indignante que mientras se habla de crecimiento económico y estabilidad, la salud de los más vulnerables sea tratada con ligereza. La clase pobre no puede esperar discursos ni excusas técnicas. Necesita respuestas, inversión, gestión eficiente y, sobre todo, voluntad política.


Los gobiernos del PLD demostraron que sí era posible ampliar derechos sociales. La expansión del SENASA subsidiado, junto a otras políticas de inclusión, respondió a una visión de Estado que entendía que gobernar es servir, no administrar privilegios.
Ante este panorama, la voz moral del profesor Juan Bosch resuena con fuerza. Bosch advertía que un gobierno que le da la espalda a los pobres traiciona su razón de ser. Diría hoy, sin rodeos, que descuidar la salud del pueblo es una forma de violencia institucional. Recordaría que la democracia se vacía de contenido cuando el Estado abandona a quienes más lo necesitan.
Juan Bosch enseñó que la política debe tener ética, y que la ética comienza por la defensa de la dignidad humana. Un SENASA debilitado es un retroceso social y una falta grave contra esa dignidad.


La salud de los pobres no se negocia ni se posterga. Fortalecer SENASA no es una opción, es una obligación moral y constitucional. El pueblo dominicano merece un sistema de salud que funcione, que proteja y que respete su derecho a vivir con dignidad.

Si bien recuerdo en los gobiernos del PLD SENASA desarrollo (y que este gobierno del PRM desaparecio) programas como fueron:

SENASA Cuida de Ti  que iba Dirigido a adultos mayores (65+), con atención integral socio-sanitaria, visitas domiciliarias, apoyo nutricional, y servicios especializados.

Incluyo un programa nutricional para reducir desnutrición y mejorar la calidad de vida de los ancianos con evaluación y acompañamiento nutricional

Círculos Comunitarios de Salud y Promoción para enseñ al pueblo a tener un  estilo de vida saludables y prevenir   enfermedades como hipertensión y diabetes entre afiliados del régimen subsidiado.

Tenía un Programas de apoyo nutricional con  Evaluación y tratamiento nutricional para adultos mayores, con enfoque en reducción de malnutrición.

Implanto un régimen de atención médica domiciliaria y emergencias las 24 h.

Jornadas de salud en comunidades vulnerables (carnetización, chequeos preventivos, etc.).
Talleres educativos en escuelas y barrios (higiene, salud, civismo). Y
Campañas medioambientales y de inclusión (por ejemplo, plantación de árboles, apoyo con organizaciones sociales).
Estos programas buscaban proteger la salud y el bienestar de grupos vulnerables y fomentaban la prevención y la educación en salud, además de las cobertura médicas básica que ofrecían el seguro.
Estoy completamente segura que si el Prof. Juan Bosch viviera hoy estaría diciendo estas palabras:
“Cuando los recursos destinados a proteger la salud del pueblo son convertidos en botín, no estamos ante simples actos de corrupción administrativa, sino ante un crimen social. Robar al seguro de salud es robarle directamente a los pobres, a los envejecientes, a los trabajadores y a los niños. Es una forma moderna de tiranía, ejercida no con bayonetas, sino con papeles, sellos y firmas.”
 
MERCEDES ROA,M.A
20/011/2026

Related

OPINIÓN 1856836098929198879

Publicar un comentarioDefault Comments

emo-but-icon

21 AÑOS MONTE DE JEHOVA 27/12/2025

21 AÑOS MONTE DE JEHOVA 27/12/2025

21 AÑOS MONTE DE JEHOVA

21 AÑOS MONTE DE JEHOVA

Archivo del blog

LAS MÁS LEÍDAS

item